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La Casa Blanca se dio cuenta el jueves de que hay un sólido consenso entre los grupos proinmigrantes y que seguirán ejerciendo presión para que se logre una reforma migratoria amplia lo más antes posible, durante una reunión entre la jefa de la seguridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, y numerosos representantes de la comunidad.
Napolitano se reunió con dirigentes comunitarios, abogados, líderes religiosos, jefes de agencias policíacas y legisladores de la Cámara de Representantes y del Senado para hablar de los avances en el borrador de la reforma migratoria y explicar las recientes medidas adoptadas por el gobierno en la frontera para detener la inmigración indocumentada y controlar la contratación ilegal.
Al encuentro, celebrado en la Casa Blanca, también asistió brevemente el presidente Barack Obama, quien reiteró el compromiso de iniciar éste año el debate de los cambios a la ley de inmigración en el Congreso, y la posibilidad de aprobar la reforma migratoria en los primeros meses de 2010.
Eliseo Medina, vicepresidente de Sindicato Internacional de Empleados y Servicios (SEIU), uno de los asistentes al encuentro, dijo a Univision.com que "lo más importante a destacar es que nunca antes había visto a tantos líderes unidos por la causa de la reforma migratoria y preocupados por la legalización de millones de inmigrantes indocumentados".
Todos piensan lo mismo
La semana pasada, durante la Cumbre de Mandatarios de Norteamérica celebrada en Guadalajara, México, Obama dijo que lamentablemente el debate de la reforma se movería de 2009 a 2010 y que no contaba por ahora con los votos necesarios en el Congreso para que se apruebe una versión amplia de la reforma migratoria que garantice una vía de legalización amplia que permita a una gran cantidad de indocumentados acceder a la residencia permanente.